Cátedra Bolivariana - Cuentos de Kelly N° 1

Cuentos de kelly N° 1

Por: Kelly Valecillos de Rosario

Los Momoyes I

Se me perdió mi mascota.

El osito llamado  Yiyo.

EL TURPIAL QUE SE SENTÍA SOLO

El Osito Frontino y la Tabla de Multiplicar

El mundo de las guacamayas

El osito frontino Yiyo va al colegio.

Los momoyes II

El mundo de las margaritas.

La  perrita  que no quería estar sola.

La abeja Clotilde

El Osito Yiyo, otra vez…

La hormiga Ramona.

La ovejita  quería tener mil amigos.

LOS MOMOYES I

Los Momoyes I

En una de casas del hermoso páramo trujillano vivía un grupo de enanitos, que eran felices jugando y trabajando en una completa armonía con la naturaleza. Ellos se sentían guardianes de todos los animales y las plantas del lugar.

 

Soplaba el viento fuerte,  se oían  sus risas, ellos araban las tierras, sembraban pero siempre respetando a los otros habitantes del lugar .Vivian en un mundo increíble donde los hombres no los veían.

 

Los enanitos trabajaban en las noches para cuidar la naturaleza, para  que nadie los viera.

 

 Dewo se llamaba uno de los duendes o momoyes, siempre acompañado por su inseparable amigo   llamado Dewi

 

 “Hola, debemos llevar las frutas para la casa.”

 

Dewi le dice: “Apúrate que esta soplando el viento muy fuerte, vamos a  llevar todas estas cestas para el grupo.”

 

Los enanitos tenían su rostro colorado  tenían mantas que le enrollaban el cuello y unos graciosos sombreritos,  una cesta cae  y se oye que se rompe algo.

 

 “¿Dewo que rompiste?” Le pregunta su amigo.

 

 Este se azora: “Si lo siento rompí la alcancía, tropecé y se me cayo.”

 

 Mientras los amigos hablan  y Dewo recoge sus monedas que habían caído de su alcancía rota se oye un sonido lejano como de un serrucho. Los momoyes se acercan al sitio de donde proviene el ruido y si,  es un hombre serruchando un árbol.

 

Era un hombre grande  de anchos y fuertes  brazos. Dewo mira y con una expresión de dolor comenta:

 

“¿Por que lo hacen? Es nuestra tierras, es nuestro árbol, que daño le hace el pobre árbol a ese señor.

 

El otro momoy con cara seria de repente de su bolso saca como unas estrellas y  sin que  el hombre se percate de su presencia se las hecha convirtiéndolo en un árbol.

 

Los duendes se fueron y lo dejaron ahí.

 

Al día siguiente sale un grupo de hombres a buscar los mejores árboles, encontraron el más grande árbol, escogieron el árbol que era el  hombre.

 

 ¡Vamos a talarlo! Y  sacan  las sierras,  serruchos y hachas. De repente salen los momoyes y paralizaron a los leñadores.

 

Los duendecitos  convierten el árbol en hombre

 

El se desmaya, cuando recupera la conciencia, sale un gran sudor de su frente, se despierta de un gran sueño.

 

“¡No puede ser soñé que era árbol y me iban a talar!”

 Pero la cara de sorpresa es cuando ve los leñadores desmayados igual como el lo estuvo.

 

Entendió en ese momento que nunca más tumbaría ni una rama, jamás  le iba quitar la vida a un árbol. Ya que ellos sufrían y padecían igual que cualquier persona.

 

Mensaje: Debemos respetar el medio ambiente y cada vez que vayamos a un río, una montaña o una playa respetarlos sin alterarlos. No botar basura en el piso, no quemar, y no destruir las ramas ni apedrear a los animales ellos son seres vivos igual que nosotros.

 

Amiguito cuida a tu naturaleza que ella es parte de ti.

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SW MW PWEDIÓ MO MASCOTA

Se me perdió mi mascota.

Danielito no encontraba su perrito, se sintió  triste cuando observaba miles de perritos en las calles (efectos especiales ladridos de perros) y más cuando veía seres despiadados que maltrataban a sus mascotas, el niño se sentía entristecido y se preguntaba:

 

 ¿Donde estará mi perrito?

¿Por qué se salio de la casa?

 

Pasaban los días y  nada de encontrar su mascota, los padres de Danielito empiezan a preocuparse:

 

 “Lo mejor es que lo busquemos” Comentaron  entre ellos.

 

Salieron a buscar a Calù; como se llamaba el perrito perdido; todos los días lo buscaron;  pasaron semanas y los padres del niño siguen en la búsqueda sin dar con el paradero del animalito.

 

 Un buen día acalorados por la caminatas que acaban de hacer se recuestan a un carro. Cuál seria su sorpresa que ahí estaba  Calù, mojado y debajo de un carro.

 

Los papas de Danielito lo recogieron y felices regresaron a casa buscando  a su hijo, para darle la agradable noticia.

 

“Te  tenemos una sorpresa, hijo”.  Le comenta amorosa la madre del niño.

 

“Aquí esta Calù, sano y salvo.”

 

Llorando el niño decía:

 

“Este es mi perro.”

 

“No te vuelvas a escapar, se que te dije que eres un perro malvado que te iba a votar porque rompiste mis pantalones favoritos pero disculpa lo duro que fui contigo.

 

Quiero que siempre estés conmigo.”

 

Mensaje. Nunca hieras a tus seres queridos con feas palabras ya que a la larga serán para ti más dolorosas.

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EL OSITO LLANADO YIYO

El osito llamado  Yiyo.

En los paramos de Mérida existe un osito frontino llamado Yiyo de gran pelaje blanco y negro, que lo hace fuerte ante la lluvia helada y el frío que existe en esa zona, su contextura es gruesa.

 

Este osito se escondía de la gente y nunca se dejaba ver, en esos paramos tan fríos.

 

Su mejor amigo era el cóndor de Los Andes un animal muy astuto, inteligente caracterizado por su arrogancia en el vuelo.

 

Le dice  el cóndor a Yiyo:

 

 “En una oportunidad escuche a los niños hablar sobre la tabla de multiplicar y sabes que la aprendí.

 

El osito frontino le responde con curiosidad:

 

 ¡No se multiplicar!

 

El cóndor de forma preponte pregunta:

 

  “¿Como que no sabes la tabla de multiplicar? Y  se  ríe ja, ja, ja, ja, ja.

 

El osito se siente triste y llorando comenta:

 

“¿Y  ahora quien me va a enseñar a multiplicar?

 

Yo quiero saber la tabla de multiplicar, enséñame por favor. Le pide presuroso al cóndor.

 

Él  deja de volar y  posándose en tierra acepta:

 

“Bueno vamos a ver.”

 

“¿Como que vamos a ver? yo quiero saber la tabla de multiplicar, además estoy dispuesto aprender, te lo pido amigo.” Le vuelve a suplicar el osito frontino al   majestuoso cóndor de los Andes.

 

Este  se eleva de la  tierra fría  y revoletea por la cabeza del osito.

 

“Deja de revoletear me tienes mareado” Comenta Yiyo el pequeño osito frontino.

 

El Cóndor  vuela riéndose ja,já ,ja , ja.

 

“Sabes que esa risita me cae mal” Pelea el osito frontino con rabia por la burla de su amigo.

 

“Bueno no te pongas bravo, porque no te enseño la tabla de multiplicar” Le amenaza el Cóndor  de las alturas.

 

“Esta bien contesta Yiyo.

 

 ¿Si tienes dos peces y es buscamos dos peces más, cuantos peces habrían? Pregunta el cóndor de las montañas andinas.

 

Yiyo contesta:

 

 “Serian cuatro”.

 

Esta bien  contesta el cóndor.

 

 Yiyo se ríe  comentando:

 

“Después de todo no es tan difícil”

 

¿Vamos otra vez  cuanto es 5X4? Le pregunta el cóndor al osito que quería saber multiplicar

 

 “No se, eso si no se.” Dice triste Yiyo

 

“Bueno amigo estaba tan contento porque ya sabía multiplicar. Pero todavía debes aprender. Repite conmigo: 

5X5=25

5X6=30

5X7=35

5X8=40

5X9=45

5X10=50

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EL TURPIAL QUE SE SENTÍA SOLO

EL TURPIAL QUE SE SENTÍA SOLO

Apenas comenzaban a volar, los turpiales debían dejar sus hogares eran varios hermanos muy apegados.

 

Así fue nuestro  turpial tuvo que irse apenas comenzaba su vuelo.

 

Lo llevo el viento del aire  a tierras totalmente desconocidas para el.

 

Escucho el sonido del agua, era una belleza de río, observa  unas lindas flores, de repente escucha una voz que lo saluda,  era un conejo,  este le dices:

 

“Tu no eres de estos lados”

 

Le contesta el turpial:

 

“No soy de estos lados, es hermoso este paisaje.”

 

“Te cuento que  más allá hay más flores deliciosas para ti.” Le comenta el conejo

 

 Le pregunta: ¿que te  trajo por estas tierras?

 

Soy un turpial y apenas uno empieza a volar tiene que separarse de la familia, la verdad es que extraño a mis hermanos,

 

No te preocupes este sitio lo llaman el encanto porque la naturaleza hace que se reencuentre todos los seres amados, le dice esperanzador el conejo a su nuevo amigo.

 

Además; continúa; no seré un turpial, pero puedo ser tu mejor amigo

 

Sonríe el turpial revoleteando por encima .del conejo, y este le dice:

 

“Quiero que conozca un buen amigo.”

 

El conejo rápidamente brincaba, pero no le podía llegar a la rapidez del turpial.

 

El turpial volaba más rápido por fin llegaron al árbol, el conejo grito:

 

 “Sal, que tengo que presentarte alguien.”

 

De repente sale de un árbol un búho

 

 (El búho le dice: “tenemos nuevos visitantes, sabes que la mayoría de tus generaciones llegan a estas tierras.”

 

“Se esta haciendo de noche es mejor que nos guardemos dice el Búho con la voz de la experiencia”

 

El conejo dice: “hay tres árboles seguido vamos a dormir en cada árbol.”

 

El turpial contesta.” esta bien”

 

El búho entro  su árbol lo único que sonaba era el viento

Así fue pasaron la noche, suena el sonido de un gallo.

 

Sale el sol, el búho no quiso salir por que de día no veía nada,: pero le dijo al conejo: es mejor que vayas con el turpial en búsqueda de agua al río, ya que soy alérgico al sol.

 

El conejo y el turpial fueron camino al rió, de repente escucha el sonido de un pequeños turpialitos, que jugaban  coleteando por el río, al lado estaba un turpial grande de espaldas, cuando voltea mira al otro turpial, en  este sitio prodigioso se encontraron los hermanos, del bosque sale dos turpiales más, por fin todos los hermanos  estaban juntos.

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EL OSITO FONTINO Y LA TABLA DE MULTIPLIVAR

El Osito Frontino y
la Tabla de Multiplicar

El osito  Yiyo todavía le faltaba aprehenderse todas las tablas de multiplicar. El  Estaba muy preocupado y admiraba la sabiduría del águila, un animal con tanta arrogancia, y sabiduría.

 

Yiyo pensaba que iba ser tan inteligente igual que su amigo cóndor y que no se iba dejar  quedar atrás

Yiyo llora de la tristeza, su desesperación hace que   coloque  las manos sobre de la cabeza, porque quiere aprender a multiplicar.

 

Sentado solo medita, si los niños van al colegio ¿Por qué   no voy al colegio?, se me ocurre esto  voy a pedirle al  cóndor  un consejo.

 

Yiyo  buscaba el cóndor por todos lados y no la hallaba. Le  gritaba:

 

¡Cóndor donde estás!

 

El cóndor estaba escondido ya lo había visto y   se apresura para asustarlo echándole bromas.

 

Le sale por la parte de atrás y  con voz de  hombre le dice:

¡Hola!

 

El osito se enredó con una piedra, dio una voltereta, cayéndose.

 

Yiyo  comenta:

 

¡Mira eres tú, cóndor,  me asustaste!

 

Sabes imitar muy bien la voz de los hombres.

 

Vuelve por favor a   hacer ese sonido.

 

El osito yiyo sorprendido le dice:

 

 Lo imitas igualito, te llamaba para decirte  que se me ocurrió una idea y esa idea es  ir al colegio.

 

El cóndor sorprendido por los planes del pequeño oso frontino comenta muy de acuerdo con la decisión de su amigo:

 

 Vas al colegio, que está cerca de aquí, además te  voy enseñar la otra tabla de multiplicar.

 

3x1=3

3x2=6

3x3=9

3x4=12

3x5=15

3x6=18

3x7=21

3x8=24

3x9=27

3x10=30

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EL MUNDO DE LAS GUACAMAYAS

El mundo de las guacamayas

En un territorio poco circulado, por los hombres, viven las guacamayas, su linaje es diferente, porque se reúnen en grupos.

 

Un día una  guacamaya decide partir,  a esta joven  guacamaya la llamaban Ara, decide irse a un bosque un poco alejado, para buscar a un niño que estaba en sus  sueños.

 

Ara era de gran belleza de cola larga, de hermosos colores, media un metro, su majestuosidad le daba tanta hermosura.

 

Ara miraba la cantidad de pajaritos y loros que volaba por los cielos .

 

Ara quería llegar  rápidamente a ese bosque, su padre le había dicho que  hace mucho tiempo, en una linda casa enclavada en un bosque, vivía una familia, y que posiblemente  estaba el niño de sus sueños.

 

Ara se apresuraba rápidamente para llegar a esa casa, por fin llegó pero cansada se asienta en un árbol  y de ahí  ve por la ventana.

 

De repente divisa  a un niño que lo están arropando sus padres con mucho amor y le  daban un beso en  la mejilla

 

Sus padres cierran la puerta del cuarto.

 

Ara observa que la ventana esta abierta y  decide entrar.

 

Ara le dice:

 

 Hola,  no te asuste, vengo desde  muy lejos para hablar contigo

 

El niño la observa con ojos de cariño y le dice:

 

¿Que te pasa?

 

“Tengo un gran problema, quiero  cuidar a mi familia” Le responde la bella ave. Te cuento existen 17 especies en la actualidad; varias especies de las Américas están hoy extintas, en  donde vivo queda muy pocas de mi especie.

 

Ara continua:  He soñado contigo varias veces y el destino me trajo  hacia a ti, tu puedes ayudarme con  la gente grande para que  nos cuide, además me comprometo que te enseñaré  donde esta mi paraíso terrenal y veras a toda mi familia.”

 

El niño le contesta:

 

 “Te ayudare, hablare con los grandes para que no te sientas tan triste.”

 

 Y desde ese momento es cuando comienza la amistad entre Ara la guacamaya y Eduardito  el niño.

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EL OSITO FONTINO YIYO VA AL COLEGIO

El osito frontino Yiyo va al colegio.

El osito frontino Yiyo esta emocionado en su primer día de colegio, pero  se encuentra algo  asustado.

 

Ir al colegio es una sensación nueva, el profesor era un Búho muy serio  y les da la bienvenida a todos.

 

 Suena una campana, todos los ositos frontinos, los cóndores pequeños, los tucusitos, las lapitas,  los gallitos de la sierra y los araguatos se sientan en sus pupitres.

 

Una linda osita se queda mirándolo, El osito Yiyo le sonríe.

El Búho ere muy mal encarado se disgusta y le dice, vamos evaluarlo

 

Le pregunta la tabla de dos

 

El osito le contesta: 

2x1=2

2x2=4

2x3=6

2x4=8

2x5=10

2x6=12

2x7=14

2x8=16

2x9=18

2x10=20

El Búho le dice:

 

“Muy bien Osito frontino.”

 

El osito Yiyo ya se había prendido las tablas del 2 y 3 pero quería saber las  otras tablas de multiplicar además, quería ganarle al cóndor de Los Andes.

 

Así comienza el osito  Yiyo las clases.

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LOS MOMOYES II

Los momoyes II

Salen todas las mañanas al  bosque en búsqueda de sus  mejores frutas, Dewi y Dawo que así  se llama los momoyes, se dedican a cuidar la naturaleza, ellos le dan el secreto de las mejores frutas porque se dedican largo rato a hablar con sus àrboles, las frutas son las más grandes del lugar.

 

Dawo comenta:

 

 Que ricas están estas  manzanas  y que  rojas.